Dos son las condiciones geográficas que determinan la gastronomía de El Carpio de Tajo: su riqueza cinegética (conejos, liebres, tórtolas, perdices, jabalíes, venados...) ya que se halla en las estribaciones de los Montes de Toledo, y su riqueza hortofrutícula (tomates, alcachofas, berenjenas, puerros, habas, garbanzos, melocotones, higos, melones, sandías, etc.) por ser una fértil vega del río Tajo. Su aceite de oliva virgen de aceituna autóctona tiene denominación de origen "Montes de Toledo". Desde el punto de vista histórico, las influencias judías y árabes se observan en la variedad y denominación de sus postres y dulces (arrocaiques, cortadillos, mazapán, dulces de almendra, rosquillas de sartén, etc.)
Recomendamos el cocido de puchero, las migas de pastor y el gazpacho con mendrugos de pan. En temporada, los guisos de habas o los espárragos trigueros y los "cardillos". En época de caza, la perdiz estofada, el gazpacho de conejo o la liebre con tomate o arroz. Los guisos de cordero y oveja también son tradicionales.